¡Juntos podemos prevenir -y revertir- la erosión de los suelos!

El suelo es un recurso no renovable hecho de componentes físicos, químicos y biológicos, que, al interactuar, generan un ecosistema dinámico y complejo. El suelo retiene el agua y los nutrientes que las plantas necesitan para crecer. También secuestra carbono de la atmósfera.

La cobertura mundial de suelo productivo es limitada y la agricultura tradicional lo explota más rápidamente de lo que puede regenerarse. Sin un suelo saludable, las plantas no logran crecer adecuadamente.

Lamentablemente, el suelo, en todo el mundo, sufre de muchos problemas. Por un lado, está la degradación del suelo, que es cuando no almacena agua, ni materia orgánica, ni nutrientes, ni soporta la biodiversidad de microorganismos que debería. Además, está el grave problema de la erosión, que es el desplazamiento de la capa superior del suelo.

La agricultura intensiva es una de las principales causas de la degradación y de la erosión de los suelos. En este tipo de agricultura, se siembra un solo tipo de planta en áreas extensas, esto se conoce como un monocultivo. Los medios de producción se explotan al máximo y los ecosistemas están bajo niveles intensos de estrés, debido al uso de plaguicidas y fertilizantes químicos.

En muchas partes de la selva amazónica, la gente local practica esta agricultura. En Mushullakta, lamentablemente, también se la realizaba. Específicamente, los agricultores que ahora son nuestros colaboradores sembraban naranjilla; esta se suele sembrar como monocultivo, y se usan pesticidas y fertilizantes químicos en su producción.


Cuando la tierra se ha usado así, el suelo se degrada y erosiona, y, por lo tanto, es necesario restaurarlo. Se requieren estrategias de regeneración activa, que toman tiempo y dinero. Se necesita de la acción directa del ser humano para; por ejemplo, sembrar árboles nativos que permitan la lenta regeneración del suelo.


Felizmente, nuestros colaboradores trabajan duro en la restauración de la selva amazónica, a través de la recuperación de semillas de árboles en peligro de extinción, entre muchas otras actividades. Ahora, en sus parcelas, en lugar de sembrar naranjillas, siembran plántulas de árboles nativos.


Aparte de la regeneración necesaria de los suelos desgastados, la mejor manera de mantener la buena salud del suelo es evitar los monocultivos. Pero, ¿qué alternativas hay?


La permacultura: un sistema basado en la conservación de las características naturales del ecosistema.


En este tipo de agricultura, la diversidad de especies y las características originales de la tierra se preservan; promueve el sembrío de una gran variedad de cultivos. El ecosistema se mantiene fuerte, pues tiene muchas plantas diferentes que trabajan juntas para hacer prosperar la tierra.


En sus fincas, nuestros restauradores, dedican una gran parte del área de sus parcelas a la restauración del bosque, y la otra parte a la permacultura. Además, no usan pesticidas ni fertilizantes químicos, sino que fabrican su propio compost.

¡Tú también puedes ser parte de la solución de este problema! En tu casa, puedes comprar siempre frutas y vegetales producidas localmente, puedes crear tu propia compostera y ¡hasta sembrar tu propia minihuerta!


Aparte de estas acciones, puedes comprar uno de nuestros ecoservicios, y permitir así que nuestros restauradores sigan haciendo su importante labor de salvar la selva amazónica. Por favor, haz clic en el siguiente link: https://www.humansforabundance.com/restoration?lang=es

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